miércoles, 15 de julio de 2009

MAJESTUOSO VUELO por CRISTINA ZAMORA


Volé tan alto y libre como el Cóndor
contemplé las nubes nevadas
los nidos de esas aves en los riscos
cerros que allá en lo alto se quiebran.
Volcanes dormidos esperando su hora.
La inconmensurable belleza
de las altas montañas
llena de colores irisados
cuando el sol se ponía entre jirones de luz.

Vi las copas de los árboles abrirse
abrazando a la aurora
y deseaba ser luz para poder tocarlos
terminar de despejar la bruma de la noche
hacerme viento helado
y acunarlos con un canto
ellos se erguían altivos y majestuosos
les pertenecía el paisaje
como el aliento del tiempo.

Planeaba en las latitudes de aquella altura
rasando las rocas por el viento modeladas
descubrí el regocijado palpitar en sus cañones
observé el movimiento en caminos estrechos,
inmensas lagunas,
pueblos de brujos y chamanes
con ceremonias y rituales antiguos.

Los valles en abanicos de colores insertados
por fuegos de flores mecidos en el silencio,
con manantiales de aguas cristalinas
dispersadas en altas cascadas
de vertientes espejadas dibujando cielos.

Y volé, volé … volé … y volé…
un viento claro soplaba
y mi vuelo era sereno, era audaz,
era veloz, era valiente, era gallardo,
era orgulloso, era seguro y trastocado,
todo lo veía de pronto lejano
de pronto cercano.

Recorrí la cordillera
junto a una nube irracional,
de norte a sur de sur a norte,
crucé los puentes y las longitudes.


Los fantasmas de sus cuevas
salieron a saludarme
me dieron sus sortilegios
encontré ocultos tesoros arcanos,
con mirada ciclopea
oro, plata, sal, cobre,
esmeraldas, diamantes y rubíes
palpitando en sus entrañas.

La sabiduría milenaria enclaustrada
oculta en viejos arcones toscos
y estrolados por los vientos
que les clavaron sus colmillos
fuertemente en ellos.

El sol subía al cenit.
Cansado ya de volar
paré en uno de los picos
de esas cumbres.
Esperé el viento del sur
que llegaba suavecito
me dejé llevar por él
hasta el pie de esa montaña
y allí quedé a su planta eternizado
en un gran espíritu guardián
lleno de luz.

Cristina Zamora

6 comentarios:

Raquel dijo...

Cris , felicitaciones tu poema es bellisimo! Ra

daniel eduardo dijo...

un poema amplio como el concepto de libertad. ¡felicitaciones!

Torment@ dijo...

Felicitaciones Cristina, es un poema de alto vuelo. lo disfrute mucho, besos

Anónimo dijo...

Cuando termine de leerlo, te cuento...

Patricia Torres dijo...

Envidiables tus alas que han logrado semejante vuelo. Un gran beso

daniel eduardo dijo...

cris, me encanta la minuciosidad descriptiva de todo lo que se ve durante el vuelo.
en la penúltima estrofa yo cambiaría "estrolados" por "estropeados" o "arrasados" =)