martes, 6 de octubre de 2009

DENTRO Y FUERA por LUCAS REANO

Dentro y fuera

Sumergido en la nada, o en lo que queda, allí, el
universo. Adrede de infinitos, corto de similitudes.
Silencio que habla. Padre e hijo.
De el, las galaxias. Espirales, laberintos de luz.
Extremidades de lo perpetuo. Designios disipados
de esplendor que se mueven, aunque no lo parezca.
Conformadas por astros, estrellas, practican vida.
Resplandecen en lo denso de la no materia oscura.
Perfectas esferas. Abundancia en el anonimato.
En una de ellas, como en tantas otras, un sistema
de gravedades unifica, acompaña con planetas.
Uno de ellos, se toma el atrevimiento de bautizar al
círculo enérgico que lo arropa en luz. La Tierra es
la osada, y el Sol, como fue llamado, el que
contempla perplejo nuestros ocurrentes
desacatos.
De desiertos y mares, estepas, tundras y selvas,
sierras chicas y gigantes congelados, de frío y
calor, de lluvias y sequías, de azúcar y sal, de flora
y fauna, pinturas rupestres y novenas sinfonías,
es algo de lo que hay en esta partícula
infinitesimal, de lo que dio comienzo al presente
relato.
En los caminos, o cicatrices, sinopsis del paso
relativo del hombre por la zona, esta ella…
Con su mochila en hombros, con lo mínimo
indispensable, con el pañuelo aun húmedo de
lágrimas y con el pasaje, nomás de ida, en el
pulgar, se lanzo a ser lo que hay de universo en
esta geosfera, tratando de cerrar heridas de quien
refuto lo duradero de un lazo de aparente fluidez y
permanencia. Hoy se baña con la vida que le cae
desde el cielo, a veces de luz, otras de agua. Atrae
otro afecto, milenario, eterno, limpio, dócil, amigo.
Ya no quiere llorar.
El, esta en la otra parte del mundo. La parcela gris.
El espacio estático. Aglomerado, hacinado,
estridente. Desforestado, artificial y hediondo.
Superficial y hambriento de codicias y rutinas.
Para muchos algunos, cómodo. Aunque parezca
otra dimensión, es la misma.
La disparidad de la tierra, se ve en esas “ruinas”
que crecen al ritmo de engranajes, y no al de los
latidos, donde se gestan fertilidades.
En una calle céntrica decorada por exalaciones de
caños de escape y habladurías monofónicas, hay
una casona de antaño, donde su deslucida
fachada evidencia su total dejadez. Debajo de la
pensión para pseudo personas que allí funciona,
existe un sótano.
En esa humedad estancada en un calor que
transpira pisos y paredes y techos, con alimañas
domesticadas a la decadencia creciente de
nuestros desechos, con un zumbante tubo
fluorescente que duda entre las hostigantes
penumbras y un pobre indicio de alumbramiento,
esta el, evocando con su escritura, en una
servilleta de bar que encontró por ahí, lo
increíblemente bello que es lo cósmico que nos
abarca. En la punta de su birome mordisqueada,
anhela el astro más grande, el viento mas frío.
Inventa constelaciones. Agranda el infinito. Vuela
alto en lo mas bajo.
Un repentino florecimiento de ojos aguados que
disimulan desvelo, lo sorprende. Un todavía
difuso y permisivo bienestar, plasmado en una
leve sonrisa de labios desacostumbrados a ello, la
serenan, la tranquilizan. Una conexión, una
búsqueda, o el encuentro quizás de algo enterrado
que libera, descifra algo que, dentro de ambos,
habla… Al tiempo que ella moja sus pies en agua
cristalina de manantial y cierra los ojos para sentir
mejor el sol en su rostro que evapora lagrimas de
pasado, él, la siente. Todo su ser recibe la frescura
y el calor. Es la frecuencia universal. Entonces la
extraña. La es.

5 comentarios:

daniel eduardo dijo...

avatares del pequeño demiurgo. ¡muy bueno, Lucas!

Sara dijo...

sorprendente!!! Como se logra volar tan alto observando solo unas fotos?

Anónimo dijo...

esto no es lo del cadaver exquisito, es otra cosa que surgió uno de esos días en que los que uno se pregunta se habrá algo más...(lucas)

Patricia Torres dijo...

Perdón Lucas, ya arreglé el error, pensé que era el texto del cadáver...

Gaby dijo...

Nos llevas, nos traes. Nos haces volar por las galaxias, y volver a la Tierra, a uno mismo, al ser.dos seres, completandose el uno en el otro, en el intante perfecto, esencial de comprension de Todo lo q es, de las sincronicidades, de la esencia infinita. Alli nos haces percibir el micro y macrocosmos...excelente!
Gracias por el vuelo, y por llevarnos a bordo de tu nave llena de luz.
Luna Azul
Pd.:la flor de la vida: Genial!!!!perfecto!!!!